• La Peña de Juaica

    Su nombre en lengua chibcha significa “Territorio de la señora”, un espacio sagrado para los Muiscas por ser el sitio donde realizaban sus rituales de adoración. En la antigüedad los nativos de estas tierras se agrupaban para adorar a sus deidades, haciendo ofrendas, sacrificios y rituales místicos en los que dejaban fluir su inmensa conexión con la naturaleza y su entorno. Por lo que, la historia de Juaica se narra a través de la leyenda del Dios chibcha, Bochica, el que bajó a esta planicie a través de esta montaña para enseñarle a todos los cacicazgos del Valle de Tenjo las artes de tejer, cosechar y otros oficios. 

    Cuentan que en las paredes de piedra de la Peña de Juaica se encuentra tallada la cara del Dios chibcha, Bochica, y que entre sus inmensas cavernas encontramos dos piedras de gran tamaño ubicadas en sentido de adoración al sol y a la luna. 

    Otras versiones relatan que muchos de los nativos al ver la proximidad de la tragedia con la llegada de las tropas españolas prefirieron lanzarse al vacío, desde la cima de la peña, antes que morir a manos de estas. Se dice que sus cuerpos murieron allí, pero sus almas no y por lo tanto son los guardianes de esas tierras. El lugar también se ha convertido en destino favorito de quienes disfrutan las experiencias con OVNIS. 

    Lo cierto es que Juaica, el punto más alto del Municipio, cuenta con una gran riqueza de flora y fauna nativa y por sus condiciones tan apropiadas, es un mirador predilecto desde donde se puede apreciar la inmensidad del Valle de Tenjo y sus alrededores. Es otro de los referentes de este mágico territorio.

  • Serranía del Majuy

    Majuy, que en lengua chibcha significa “dentro de ti”, era considerado uno de los sitios sagrados para los Muiscas, quienes transitaban por estos terrenos boscosos para recargarse de la energía de la naturaleza e ir a adorar a la diosa Chía. 

    Cuentan los pobladores que, entre los meses de abril y mayo, el Mohán que habita en la serranía del Majuy, baja a visitar a Huaika que habita en la Peña de Juaica. La leyenda dice que esta fue una unión de un amor que nunca se dio y que cada uno fue apartado, y puesto en puntos contrarios, con la tarea de cuidar el valle de Tenjo de aquellos invasores que querían robar los tesoros de estas montañas. 

    En las rocas del Majui, una cadena montañosa con más de 3000 hectáreas que comunica a los municipios cundinamarqueses de Cota, Tabio y Tenjo, hoy sobreviven varios petroglifos tallados por los indígenas.

  • Cerro Pan de Azúcar

    Ecoturismo, Naturaleza, Cultura

    Cerro santuario de los muiscas, donde se rendía culto al sol y la luna y se hacían pagamentos (dar ofrendas) para recibir los favores de sus dioses.  Hoy, un pequeño templete y una cruz, donde se celebran misas, peregrinaciones y ceremonias religiosas de la Iglesia Católica, coronan la cima del cerro Pan de Azúcar.

    La posición de la cruz, además de estar ubicada en un lugar nada convencional, está enfrentada a la cruz que se erigió en el cerro de La Valvanera, en el municipio de Chía. Tanto el cerro como la cruz fueron custodiados por el señor Antonio Yazo hasta su muerte, quien perteneció a la dinastía indígena que aún conserva el apellido. 

    Este lugar es sitio preferido por los caminantes y por los que quieren llenarse de naturaleza.

  • Casa Ecológica La Bogotana

    Sitio mirador equidistante entre la zona arqueológica, la naturaleza y el centro urbano de tal manera que es uno de los lugares más visitados para apreciar desde allí, la belleza de la Sabana de Bogotá.

    Es una construcción habitual, ya restaurada, utilizada como lugar de reuniones y convocatorias entre la comunidad y el presidente de la Junta de Acción Comunal de la vereda Churuguaco Alto. También es sitio para encuentros de colegios o programas de las alcaldías.

  • Parque Principal

    Durante la Colonia el parque o la plaza principal del municipio era el lugar donde se reunían los indios para su adoctrinamiento. Cumplió también funciones de plaza de mercado, los días lunes, cuando las ‘marchantas’ colocaban sus puestos de venta con productos del campo. 

    En el centro del lugar se encontraba el primer acueducto municipal, la pila de agua, que se abastecía de la quebrada Tiguase, que en lengua chibcha traduce “agua que nace donde sale el águila”. Como en todos los sitios, a partir de ese acueducto surgieron los aguateros quienes suministraban a sus patrones el agua para los quehaceres domésticos, hasta 1920 cuando se construyó el acueducto municipal.

    Las principales fiestas religiosas, como el domingo de ramos y el Corpus Christie, se desarrollaban pomposamente en este lugar, como también las civiles, siendo la corrida de toros una de las más significativas. Fueron famosas igualmente las festividades de diversión popular como las celebradas con la llamada ‘vaca loca’ que perseguía con sus cuernos en llamas a los pobladores. 

    Con el tiempo la plaza se fue afianzando como un espacio de socialización, de ferias y de encuentro y diversión de los pobladores. Ha sido fiel testigo de la evolución arquitectónica y urbana del Municipio. 

    Hoy, se puede decir que es un remanso de paz, con flores y árboles centenarios, bancos y faroles que nos invitan a vivir gratos momentos de solaz y reposo.

  • Cuca Canto de las Piedras

    Su significado hace alusión al vientre, nacimiento, protección, enseñanza. Físicamente son grandes formaciones rocosas por donde pasa la quebrada Tiguase, creando una cueva natural. En este lugar, cuenta la tradición oral, se enseñaron temas relacionados con las ciencias botánicas para la sanación y los rezos para curar y comunicarse con los dioses.

    Desde sitios como este, los indígenas se comunicaban a través de largos túneles con el pueblo del Zipa y otros santuarios, a fin de brindarle protección a su líder y escapar de los colonizadores hacia varios refugios como las Piedras del Tunjo en el municipio de Facatativá.

  • Baño Las Doncellas

    Por el lugar cruza la quebrada Tiguase, en lengua chibcha significa “agua que nace donde sale el águila”, que hizo parte del primer acueducto municipal, porque sus aguas llegaron a la fuente en piedra de la plaza principal, para suministrar el importante líquido a las familias conglomeradas en torno al pueblo fundado. 

    En el sitio Baño de las Doncellas se establecieron lavaderos públicos, a donde acudían las mujeres de varios sectores para lavar su ropa al son de cánticos.

  • Baño Las Petacas

    Son piedras de formas caprichosas y de imponente grandeza que contienen arte rupestre, figuras únicas en el territorio chibcha que hacen alusión a un jerarca muisca.

    La pintura en una de las piedras está conformada por pequeñas caras en forma de triángulos, que hacen parte de otra más grande que simboliza el dominio y reverencia de un jerarca con potestad en estas tierras llamado el Zipa. 

    A este personaje se entregaban hombres entrenados en esta región para que hicieran parte de su ejército guerrero en la conquista de tierras; estos guerreros ya iban bajo el beneplácito del cacique “Guatavita” quien les otorgaba el título honorífico, mediante el ritual de la balsa muisca en la laguna de Guatavita.

  • Mirador Canto de Las Piedras

    Bello sitio natural para divisar gran parte del territorio del municipio de Tenjo y la Sabana de Bogotá. Hace parte de las zonas consideradas como santuario de los muiscas.  Al lado norte de este lugar estuvo el asentamiento indígena denominado “resguardo”, en la vereda Churuguaco, el cual desapareció ya que fue región de sometimiento y maltrato por la clase conquistadora.

    Al frente se puede observar el cerro del Majui y en su entorno se puede apreciar exuberante vegetación nativa y diversas especies de aves.

  • Lava-patas Zeguscua Jica

    “Zeguscua Jica” significa en lengua primitiva “Piedra Lava patas de la Reverencia o alabanza”, lugar donde se continuaba la ceremonia de las niñas que llegaban a su pubertad y habían sido ritualizadas en el llamado sitio “Baño de las Doncellas o Chamucanza Chujis” (Doncella Desnuda).

    Las niñas llegaban asistidas por la madre, abuela y mujeres mayores quienes debían vestir a la joven con una manta blanca, sumergir sus pies en el agua hasta la rodilla y posteriormente acercarla a la piedra de “La Chorrera” donde se ofrecía a la chamucanza, el gran espíritu de la piedra, como señal de respeto y reverencia a sus dioses.

  • Piedra Ata Jica

    En Ata Jica aparecen los primeros escritos indígenas denominados pictografías; de igual manera hace parte de las piedras talladas como monolitos. Esta representa un caracol que convertían en fotuto o instrumento de viento, utilizado por los primitivos para hacer un sonido de alabanza a sus dioses o comunicarse entre los cacicatos.

  • Piedra del Pensamiento

    Piedra monolito, tallada por percusión, es decir dando golpes con otras piedras más fuertes logrando la forma esculpida. Representa el jefe espiritual y sanador de la comunidad muisca de esta región, al que se le denominaba Chiqui equivalente a sacerdote y curandero. Este se encuentra en posición acuclillado, reverenciando el sol o la luna, dioses de la idolatría de la comunidad indígena.

  • Piedra Pintada

    Es uno de los patrimonios más representativos de la región, en ella se encuentran cuatro grupos de pictogramas que se interpretan como sucesos de la comunidad muisca en temas que tienen que ver con su gobierno, siembras, jerarquías y naves en el espacio.

    La piedra cobra real interés al encontrar en su estructura general una talla burda hecha por percusión, organizada en una sola mole, denominada monolito. Particularmente esta piedra hace alusión a un guerrero; hombres entrenados y dedicados a acompañar al Zipa en la conquista de tierras.

  • Piedra del Dinosaurio

    Este lugar está a 2 962 mts. SNM en propiedad privada. El acceso es por senderismo y hace parte de los lugares elegidos por los antiguos pobladores como santuario. En sus paredes se encuentran vestigios de pictografía.

    Su atractivo también está en el hallazgo de petrificación de elementos en las superficies laterales de la piedra como un pez y una especie de dinosaurio joven que en épocas milenarias debió quedar atrapado.

  • Piedra de la Chorrera

    Este lugar contemplado dentro de los sitios naturales con nacimientos de agua, era lugar de rituales y purificación de los indígenas tanto para chamucanzas (mujeres y hombres jóvenes) como para guerreros, guechas o gueches, quienes bajo ceremonias especiales, eran entregados simbólicamente a los dioses para recibir las gracias espirituales, de tal manera que fueran protegidos para desempeñar cargos como servidores del Zipa o caciques en el caso de los barones, y en las mujeres para ayudar en la dirección de las comunidades, dar hijos, labrar la tierra y con los tejidos brindar protección y abrigo a los suyos.

  • Cara de Mono

    El mono en la cultura indígena local ha tenido gran relevancia, haciéndose notorio el afecto por esta especie. Este particular sitio se encuentra en propiedad privada; en el municipio hay tres sitios alusivos a esta especie de primates. Al parecer la tenencia de esta especie era considerada como protectora o amuleto de buena suerte y alusiva o asociada con larga vida.

    Curiosamente, éste es una composición de la cara del primate, compuesta por piedras ubicadas estratégicamente que forman la figura que se observa a propósito. 

  • Paso del Buey

    Sitio donde la comunidad de la vereda de Chitasugá se reúne desde tiempos inmemoriales, para la recolección del agua de consumo, en jícaras, chorotes, múcuras y grandes recipientes, para llevarla a pulso o a cuestas hasta las viviendas de las familias indígenas del sector. Allí se levantaron lavaderos públicos que hasta el día de hoy se utilizan.

    Este fue un sector abastecido por nacientes con abundante agua, condición importante y necesaria para la ubicación y creación de uno de los principales cacicazgos que continúa llevando su nombre aun cuando sus pobladores actualmente no están registrados dentro de la etnia indígena.

  • Lavadero Público del Palmar

    Es una alberca, pieza única tallada en piedra por encargo en el siglo XVIII. Estuvo situada al lado del cementerio junto a la vía principal que de Tenjo conduce a Tabio, cumpliendo con la función de proveer de agua a las familias del sector. También ofició de lavadero público durante muchos años.

    Con el tiempo al llegar el acueducto al sector, la ampliación de la vía y pavimentación, esta hermosa y representativa pieza fue trasladada a un sitio cercano del lugar inicial de su instalación.

  • Capilla Doctrinera o Templo Colonial

    Templo. Turismo Eclesiástico

    En 1603 el oidor Diego Gómez de Mena, establece la construcción de un Templo Doctrinero para los cinco cacicazgos del Valle de Tenjo, con la finalidad de unificar la religión católica, en un solo lugar ceremonial, y reunir tres encomiendas para facilitar el adoctrinamiento de los indígenas. Tenjo fue el lugar ideal ya que era considerado como el pueblo mejor abastecido en agua, leña y frutos de tierra.

    Es así como el 7 de mayo de 1603 se contrató con el albañil Alonso Hernández, la construcción del Templo Doctrinero. La edificación, entregada a la comunidad en 1637, fue construida en tapia pisada (construcciones en tierra), adobe (construcciones de barro) y bahareque (pared de caña), con cubierta en paja igual que las casas en torno a la plaza. 

    Entre 1688 y 1693, fue modificada por orden del cura Ignacio Guzmán, agregando las dos capillas laterales y cambiado el techo por el de teja de barro español.

    En 1962 el Templo Doctrinero es convertido en Museo de Arte Religioso que cuenta con obras de apreciado valor, que datan de los siglos XVI y XVIII. Varias de esas reliquias coloniales son atribuidas a Gregorio Vásquez de Arce y Ceballos. 

    El Templo es también un espacio cultural para realización de eventos musicales, de teatro, y exposiciones que promueven actividades lúdicas y culturales para todos los públicos. Es un referente del Municipio, una delicada joya para ser apreciada por todo tipo de visitantes.

  • Las Capillas Posas

    Estas construcciones se remontan al año 1603 y tenían como finalidad acercar a los indígenas de los diferentes cacicatos a la religión católica. En estos lugares los aborígenes debían pedir perdón por sus culpas relacionadas con la idolatría; se les enseñaba a hacer actos de penitencia y santiguarse con agua bendita antes de ingresar la capilla Doctrinera. 

    En las capillas posas se encontraba por lo menos una imagen de un santo, al que se debía venerar, se le hacían súplicas de perdón y se le atribuían generosos milagros para atraer a sus devotos.

    En el Municipio tenemos la capilla San Antonio, que conserva su arquitectura, con una réplica del santo original. Otra capilla es actualmente cafetería, otra en el marco de la plaza está en condición de ruina y otra más fue demolida por la construcción del edificio municipal. 

  • Iglesia Santiago Apóstol

    Cuenta la historia que Tenjo comenzó a escribirse y tuvo memoria desde 1603, año en que se inició la construcción del templo doctrinero, situado en una esquina de la plaza principal. Con el tiempo este templo quedo corto, fue tan pequeño que en 1909 se habló de tumbarlo para reemplazarlo por uno más moderno.

    Fue así como se iniciaron las obras de una nueva iglesia de estilo gótico, un estilo de arte medieval que se desarrolló en el norte de Francia y que imperaba por aquella época. Esta nueva construcción, cuyas obras se proyectaron el 24 de septiembre de 1909 y finalizaron en 1971, es nuestra iglesia Santiago Apóstol, una bella edificación que contrasta con el conjunto arquitectónico colonial del templo doctrinero y de las casas del contorno de la plaza principal.

    En su interior la iglesia tiene tres naves demarcadas por largas y esbeltas columnas de estilo jónico, uno de los tres estilos de columnas utilizados en la antigua Grecia. Alberga igualmente unos hermosos vitrales en colores clásicos con las imágenes de Santiago Apóstol empuñando la espada; de la Asunción de María Santísima al cielo, en la parte central, obra realizada en pequeñas laminillas doradas y de colores, y a su lado, la de la aparición de María Santísima al Apóstol Santiago en Zaragoza. A la entrada del majestuoso templo está un pequeño bautisterio ambientado por otro hermoso vitral que conmemora el bautismo de Jesucristo.

    El antiguo templo se destinó entonces a usos religiosos especiales y como sede del museo cardenalicio "Cardenal Crisanto Luque", primer cardenal de Colombia, nacido en Tenjo y bautizado en el mismo templo, el 5 de febrero de 1989.

  • Casa Cural

    Como un refugio apacible en plena plaza principal y vecina de la iglesia Santiago Apóstol, está la Casa Cural, la oficina para los trámites de la fe, para recibir un buen consejo, una bendición y también para llevar a su casa una botellita de agua bendita.

    Esta casona, que data del siglo XIX, es de estilo colonial, con ventanales en madera que permiten divisar todo el parque central. En su parte interna cuenta con un hermoso jardín y unas escaleras torneadas que lo conducen al segundo piso en donde las ventanas de las amplias habitaciones, con fino calado, tienen balcón.

    En su diseño está el conocido solar donde se dejaban y mantenían las bestias, se sembraban las huertas caseras y los árboles frutales; también tiene los grandes y anchos corredores que conducen a las habitaciones, y una puerta que se comunica con la iglesia.

    La Casa Cural alberga al sacerdote de turno, además atiende al público que busca los servicios para las necesidades que contemplan la fe en la religión católica y ofrece la oportunidad de consultar los archivos que datan de 1938 hacia atrás, así como la expedición de las “partidas de bautismo”.

    Dentro de los manuscritos bautismales más importantes que reposan en este despacho parroquial está la llamada denuncia de nacimiento de Policarpa Salavarrieta, heroína de la patria que dio su vida a la causa libertadora, nacida en la vereda de Juaica del Municipio; de igual manera se encuentra la denuncia de nacimiento de monseñor Crisanto Luque Sánchez, Arzobispo de Bogotá y primer Cardenal Primado de la historia de Colombia, así como las de otros grandes personajes tenjanos.

  • El Cementerio

    Uno de los más antiguos de esta región, es así como conserva mausoleos de varias familias, obras que se catalogan como artísticas, unas talladas en piedra y otras en mármol. Aún existen tallas de obeliscos en piedra que refieren figuras muiscas. En su interior tiene una pequeña capilla alusiva a las almas benditas, en la mitad del cementerio, de arquitectura colonial.

    Este lugar está a cargo de la parroquia, quien a su vez depende a la Diócesis de Facatativá. Como una situación curiosa este cementerio contó con un lugar de aislamiento donde sepultaban las personas suicidas a las que no se les permitía la misa en su entierro o ser ingresados al templo.

  • Capilla de la Virgen

    Capilla, Turismo, Arquitectura Eclesiástica

    Su construcción nació de la devoción que profesaban a la Virgen del Carmen, varios comunales de la vereda Churuguaco, quienes se dieron a la tarea de reunir dinero para construir una capilla pequeña en su honor y así poder rendirle tributo a la patrona de los conductores, los marineros, la Policía y el Ejército Nacional.   

    Construyeron entonces un pequeño templo a la vera del camino y su intención piadosa sirvió igualmente para que cada fin de semana se sumaran más ciudadanos que iban en pos de la oración y a la vez que rendían devoción a la Virgen, que los motivaba a madrugar, se dedicaban también a hacer ejercicio.  

    Entonces, la capilla se convirtió en un atractivo para los pobladores del Municipio y de los funcionarios de los entes públicos y privados, quienes también reunieron recursos para levantar el templo actual.

    Hoy, el lugar para profesar la fe en honor a la conocida también como la Virgen de los Caminantes, es un bello lugar en donde se celebran misas en diferentes épocas del año, siendo la más concurrida la de la procesión del Viacrucis, ceremonia celebrada durante la Semana Mayor.

    Es sin duda un lugar de solaz, de reposo piadoso, es un plan imperdible para la fe y el deporte, es un sitio ideal para para disfrutar de sus atardeceres y gozar de una maravillosa panorámica de Tenjo y la Sabana de Bogotá. Programar una caminata a este pequeño templo de oración es un imperdible para realizar cuando visite nuestro Municipio.

  • Templete del Divino Niño

    En este lugar se levantó la primera cruz en talla de piedra, luego un grupo de la comunidad de la vereda de Chincé construyó una más grande en lámina de acero al mismo tiempo con un pequeño templete en conmemoración al “Divino niño Jesús”, ubicado en la cima del cerro pan de azúcar.

    Allí se celebran las misas y ceremonias religiosas más importantes para la iglesia católica. Las convocatorias para asistir al lugar se consideran muy concurridas y la comunidad las reconoce como la peregrinación a Pan de Azúcar”, para destacar la conservación del lugar y posición de la cruz.

    Celebraciones de peregrinación más representativas se efectúan en el mes de mayo, Semana Santa y 6 de enero en conmemoración al niño Jesús.

  • Casa Chitasugá

    Diagonal al Palacio Municipal está la bella y solariega casona Chitasugá, una construcción urbana que ha conservado su arquitectura y estilo original. Por su belleza es considerada como una joya de finales del siglo XVIII. “Fue vivienda y propiedad de José Vicente González, padre de Ana Sixta González de Cuadros, alcaldesa y parlamentaria liberal del Municipio. También fue colegio, telegrafía y una reconocida tienda, por los años sesenta, llamada ‘Sol y Sombra’ en donde vendían un tinto especial preparado con clavos”, recuerda el historiador Alfonso Salazar.

    En su construcción se usaron materiales como el bahareque, el adobe y la piedra. Sus techos fueron anudados con trenzas de quanes, lazos elaborados con paja, elemento que luego de un proceso de cocción con miel, lo retorcían con fuerza y secaban para que sirviera de sostén a las pesadas estructuras de las construcciones. 

    Sede de los oficios tenjanos hechos a mano

    “La casa se ha adaptado como casa de exposición de los artesanos y de la asociación de mujeres productoras de quinua y sus derivados. En sus salones que rodean los patios coloniales encontramos trabajos en madera, torneados y empalmes dignos de talleres especializados; también tejidos de todos los colores y sabores sabaneros”, así la definió el acuarelista y ex director de la Casa de la Cultura, Fernando Türk Rubiano, en su publicación “Tenjo Hoy”.

    Visitar y recorrer hoy en día este histórico y hermoso lugar es poder vivir un momento apacible y de solaz, mientras se camina por sus corredores para observar el trabajo de los artesanos y artistas de la región. En el segundo patio, o solar, está una pila y también un hermoso mural del artista David Romero, conmemorativo de los 20 años del Festival de Teatro (1998-2018), como testigos mudos de esta histórica casona. Vale la penar visitar Chitasugá.

  • Centro Tecnológico (Casa Consistorial)

    En Tenjo, la llamada hasta hoy Casa Consistorial, fue una hermosa casona construida a la usanza de las edificaciones de la época, de gruesas paredes de tapia pisada, con secciones de 80, 70 y 60 cm de espesor, que servían de sistema estructural a la edificación, y con un amplio balcón de lado a lado del frente, cuyas barandas eran usadas para amarrar las bestias. En su interior tenía los tradicionales, patio y solar y amplias habitaciones. 

    Esta antigua edificación cumplió, después de su periodo como Casa Consistorial, con otras importantes labores sociales. Fue escuela privada de primaria, dirigida por el maestro Ramos; más adelante sede del colegio Departamental Enrique Santos Montejo; igualmente sede de ASOJUNTAS, ente comunal que puso al servicio de la población el primer supermercado, una reconocida y próspera empresa de los años sesenta. También funcionó como oficina de la Personería Municipal.

    En 2007, se modificó su interior, conservando la simetría de la fachada y los corredores con pilares de madera. Su intervención se llevó a cabo para construir las aulas y los diferentes espacios del Centro Tecnológico Empresarial, institución creada con el ánimo de formar y capacitar a la comunidad Tenjana.

  • Edificio Municipal

    En el marco de la plaza principal, en el mismo lugar donde se construyó en 1603 una de las tres Capillas Posas, que fue convertida luego en una famosa tienda de licores conocida como La Violetera, se inició en 1930 la obra del imponente Palacio Municipal, cuya construcción cuentan, culminó en 1932.

    En su interior luce unas escaleras elaboradas en fina madera torneada, en dos trayectos, y sus pisos aún conservan el material brillante y crujiente de la época. En las paredes de su descanso se aprecian dos frescos que representan a Atanasio Girardot y Policarpa Salavarrieta, grandes próceres de Colombia, realizados por el maestro apodado como ‘El manco Jiménez, nacido en el vecino municipio de Tabio. Guarda también otras obras del pintor, de invaluable valor patrimonial, como La Justicia, el escudo de Colombia y la del general Francisco de Paula Santander.

    La edificación, considerada Patrimonio Cultural Material, de tipo arquitectónico, de estilo francés, es sede de despacho de la Alcaldesa, Sonia Patricia González Bernal, y de otras dependencias del ente institucional.

    Situado en la parte urbana de la vereda Churuguaco, pleno Centro Histórico, el Palacio Municipal es un referente de Tenjo, es un sitio obligado para visitar y por supuesto… para tomarse una buena fotografía.

  • Monumento Jorge Eliécer Gaitán

    El 22 de febrero de 1949, poco tiempo antes de cumplirse el primer aniversario del asesinato de Jorge Eliécer Gaitán, un grupo de liberales encargaron el busto que está situado desde entonces en el centro del parque principal de Tenjo, formando parte de uno de los tantos lugares de la memoria colectiva del país en torno a la imagen que dejó el caudillo liberal y los sucesos trágicos que se vivieron en toda Colombia con su asesinato. 

    El contrato para su elaboración, por un valor de $2.400 fue suscrito por el escultor Olinto Marcucci R. y los señores Mariano Matallana, Joaquín Bernal, Bernardo González, Jesús Ramírez, Severiano González, Luis Felipe Correa, Manuel Vicente Gutiérrez, Joaquín Robayo y Daniel González, relata el historiador Alfonso Zapata en su libro ‘Tenjo en Palabras II´.

    La historia nos cuenta igualmente que el monumento fue retirado por un tiempo del lugar y guardado en la ‘casa alta’ del mismo parque, donde vivía Jesús Ramírez, apodado el Cucharero. “Corría el rumor que los de Tabio, un pueblo de estirpe conservadora, lo iban a tumbar… le iban a poner dinamita. No pasó de rumores y Jesús Ramírez, que era un pintor de brocha gorda, lo devolvió al lugar donde hoy reposa y para asegurarlo le puso un eje de carro como soporte, muy fuerte, para que no fuera a sufrir daño alguno”, recuerda el historiador Zapata.

  • La pila, el primer ‘acueducto’ de Tenjo

    En el parque principal, ese sitio para el solaz y el encuentro, punto a donde cada visitante llega para iniciar su recorrido, está la pila, uno de los íconos imperdibles del pueblo que nos trae a la memoria importantes momentos de la historia tenjana.

    Y es precisamente el parque, el sitio en que se inició la recolección del agua que llegaba de la quebrada Tiguase, y que fue el origen, casi tres siglos después, del primer acueducto del pueblo. Tiguase, en lengua chibcha habla del “agua que nace donde sale el águila”.

    Como en todas las plazas de las poblaciones a partir de ese primario acueducto surgieron los aguateros, hombres encargados de cargar en cuadril el agua y surtir con ella a sus patrones para los quehaceres domésticos.

    En 1911, Eduardo León, Aurelio y Benjamín Macías, prominentes tenjanos, hicieron una donación para instalar una pila, motivo por el cual fueron nombrados "padrinos del acueducto", según el acta del Concejo del 13 de noviembre de 1911.

    Este relevante hecho por entonces, dio paso a la primera instalación de una incipiente tubería para que el agua pudiera llegar a la casa cural.

    Con el arribo del acueducto en 1920, fueron quedando en el olvido los aguateros, un oficio que marcó la historia del acueducto en Tenjo.

  • Concejo Municipal antigua Casa de la Cultura

    Esta hermosa casa del siglo XIX en donde por muchos años funcionó la escuela de niñas y niños que estudiaban allí hasta cuarto de primaria; y que años después fue sede de la Casa de la Cultura, y hoy es el lugar donde sesiona el Concejo Municipal, forma parte de la riqueza arquitectónica y patrimonial del centro histórico de Tenjo.

    Relatan documentos oficiales que la Casa de la Cultura, como organismo, fue creada mediante proyecto de acuerdo, por el alcalde Sofanor Salas Salas, y aprobada por el Concejo Municipal en 1985.  En 1987 se inauguró oficialmente la sede con la presencia del entonces gobernador de Cundinamarca, Gustavo Esguerra y la primera directora, la arquitecta Julia Arciniegas de Giraldo.

    A la arquitecta la sucedieron ‘prestantes damas y caballeros’ como Carolina Romero, Nury González, Nohora Matallana de Álvarez, Gladys Noguera de Vélez, Olga Lucía Correa, Cesar Augusto Monje, Hilario Pedraza, Fabiola Riveros, Pedro Jesús Correa, Alberto Javier García, Lucrecia Yazo y Judith Duarte Saavedra, entre otros.

    Visitar hoy la Casa, recorrer sus amplios corredores, admirar su arquitectura y la belleza del mural del maestro Miguel Ángel Poveda, donde están representadas las artes que se enseñan en las escuelas de formación de Tenjo, es otra de las tantas visitas por hacer en el Municipio.

  • San Isidro Labrador

    Cuenta la historia que doña Elisa Orozco, prestante dama de Tenjo, viajó a Bogotá acompañada de varios vecinos de la región para convencer a monseñor Ismael Perdomo Borrero, -arzobispo de Bogotá entre 1928 y 1950- de construir una capilla en la vereda La Punta, en un terreno donado por ella.

    Monseñor sin demora se desplazó al Municipio, aprobó el lugar, lo bendijo y colocó la primera piedra. “Después se hicieron rifas, bazares, bailes, y con el dinero recogido se compraron los materiales para comenzar a construir el templo el día 12 de enero de 1937”.

    Mientras se construía la hermosa capilla, el prelado autorizó que las celebraciones religiosas se podían llevar a cabo en la casa La María, el lugar donde funcionaba por entonces la escuela de la vereda.

    San Isidro fue hecha por el maestro Vicente Pineda, quien la culminó doce años después, hacia 1950. Los vecinos y habitantes de Tenjo estaban tan felices por su construcción que recién la terminaron donaron imágenes, ornamentos, manteles, libros religiosos, bancas, una custodia, un armonio y los vasos sagrados.

    Monseñor Ismael Perdomo inauguró finalmente la capilla, el 13 de junio de 1953, con una gran ceremonia en la que hubo bautizos, primeras comuniones y confirmaciones. El pueblo se desplazó para asistir a tan memorable acontecimiento.

    Al cuidado de la capilla siempre estuvo don Isidro Orozco Castañeda, desde que se inició la construcción hasta su fallecimiento. Era tanta su fidelidad y amor por el templo que lo llamaban ‘el párroco de La Punta’.

    El nombre de San Isidro fue puesto por ser la primera imagen que donaron los fieles cuando aún se celebraban las rogativas y fiestas a San Isidro Labrador, patrono de los agricultores de Tenjo.

    El 20 de julio de 1997, monseñor Luis Gabriel Romero Franco, obispo de Facatativá, la convirtió en parroquia (es decir, independiente de la parroquia Santiago Apóstol y con su propio sacerdote al frente), nombrando al padre Arturo Martínez como primer párroco, quien lideró la construcción de la casa cural.

    El padre Arturo estuvo hasta el año 2006. Le sucedieron los padres Luis Felipe Fajardo, Jorge León Téllez, Omar Yesid Hernández, Edwar Acosta y recientemente en el año 2019 el actual párroco Víctor Hugo Rodas Pulido.

    Fuente: Tenjo en Palabras II

    Autor: Alfonso Zapata Silva

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